sábado, 1 de agosto de 2026
Fútbol de México y Estados Unidos · Liga MX · Mundial 2026
Mundial 2026
cronicaMundial 2026

Japón juega con filo y deja a Túnez sin aire

Japón golpeó temprano, administró la pelota con autoridad y terminó firmando un 0-4 que dejó a Túnez sin remate a puerta en la segunda fecha de la fase de grupos del Mundial.

Japón juega con filo y deja a Túnez sin aire
Japón juega con filo y deja a Túnez sin aireFoto · Agencia LIGAMX

A Túnez se le hizo de noche cuando el partido apenas empezaba a abrir los ojos. No hubo tiempo para tanteos, para medir distancias ni para acomodarse en la escena mundialista: Japón entró con la pelota pegada al pie y el cuchillo entre los dientes. A los cuatro minutos, D. Kamada ya había encontrado el primer hueco, ese golpe que no solo cambia un marcador, también altera el pulso de quien lo recibe.

Desde ahí, el encuentro se jugó bajo una sensación incómoda para Túnez: la de correr detrás de una idea ajena. Japón no necesitó atropellar para mandar. Le bastó con circular con limpieza, juntar pases, elegir cuándo acelerar y cuándo dormir el juego. Su 62% de posesión no fue decorativo; fue una manera de quitarle aire al rival. Cada pase japonés parecía empujar a Túnez un metro más atrás, cada recuperación le recordaba que la tarde no iba a concederle treguas.

El segundo golpe, firmado por A. Ueda antes del descanso, terminó de dibujar el partido. No fue una ráfaga caótica ni una avalancha sin orden. Fue algo más frío: un equipo que entendió dónde estaba la grieta y volvió a entrar por ahí. Japón produjo poco más de dos goles esperados y convirtió cuatro, una eficacia que en un Mundial suele sonar como sentencia. Túnez, en cambio, apenas rozó el área rival con intención. Dos tiros en todo el partido, ninguno a puerta, una cifra que pesa más por lo que cuenta que por lo que mide: no hubo amenaza real, no hubo susto, no hubo esa jugada capaz de meter miedo.

El descanso trajo movimientos en Túnez, con E. Saad y D. Bronn entrando para intentar cambiar una dinámica que ya venía torcida. Más tarde apareció S. Tounekti. Pero los cambios no siempre cambian el partido. A veces solo confirman que el problema estaba en otra parte: en la imposibilidad de cortar el circuito japonés, en la dificultad para salir con precisión, en esa distancia cada vez más grande entre querer reaccionar y poder hacerlo.

Japón tampoco confundió dominio con relajación. J. Ito puso el tercero en el tramo final y convirtió la ventaja en exhibición de control. Entonces llegaron los ajustes japoneses: salieron piezas importantes, entraron piernas frescas, y el equipo mantuvo el mismo tono competitivo. No hubo una retirada anticipada ni un gesto de conformidad. La prueba fue el cuarto, otra vez de A. Ueda, que cerró una tarde redonda para él y áspera para una defensa tunecina obligada a perseguir sombras.

El marcador fue amplio, sí, pero la diferencia más dura estuvo en las sensaciones. Japón jugó como un equipo que sabe qué quiere hacer con la pelota y con el tiempo; Túnez quedó atrapado en un partido que nunca logró discutir. En una fase de grupos donde cada detalle puede pesar como una losa, este 0-4 no solo suma goles: deja una imagen. Japón caminó con firmeza, y Túnez pasó noventa minutos buscando una puerta que nunca se abrió.

Redaccion LIGAMX.com
Redacción en LIGAMX.com.